26 abril 2012

Dont Touch me

Llega a casa mareada, los ojos hinchados y rojizos, esta sola sin nadie que la moleste, así que según deja sus cosas sobre la cama se tira y se enciende un Winston esta tan entumecida a causa del frió que siente como la nicotina se adentra en su cuerpo abriendo paso entre sus venas y células hasta inundar sus pulmones de ese cancerígeno calor. Pone música (House) a un nivel considerable, suficiente como para no oír sus propios pensamientos y comienza a distraerse a perderse entre las gritas de esas cuatro paredes. es como si empezase a levitar hasta que cae de esa maravillosa nube a causa de que su móvil no para de sonar, piensa en no responder, pero enrojece al ver ese nombre en el display mira una y otra vez creyendo estar confundida, hasta que decide contestar.
+ sí?
- que haces?
+ pues nada aquí en casita, fumándome un piti
-estas sola?
+ si, por?
- porque estoy abajo, me haces un sitio?

Comenzó a cambiarse de ropa rápidamente, vestirse algo bonito, arreglarse el pelo y la casa, él no podía verla así. No procesaba la información ni siquiera sabia que hacia aí después de tanto tiempo. El timbre le sorprendió he hizo que los pocos pensamientos que tenia en ese momento se desvaneciesen por completo. Al abrir la puerta ahí estaba él apoyado contra el marco con su mejor sonrisa. Entró en la casa y la abrazó fuertisimo. Tras eso, la cogió en brazos y ella le besó cariñosamente, incluso se sorprendió de su actitud. estaba claro que se querían, estaba claro que ahí había algo y que esa noche la disfrutarían. La pasión brotaba de sus cuerpos, los cuales se movían al ritmo de un compás que solo ellos parecían conocer. Las miradas de complicidad y la sonrisas daban paso a pequeños pellizcos, intensos besos y entrecortadas respiraciones. Por momentos no sabias bien quien era quien y es que ambos se fundían en uno, no necesitaban hablar se complementaban el uno al otro. De pronto todo se fundió en negro y es que una ola de calor recorría todo su cuerpo como una corriente eléctrica desde la cabeza a los pies, daba pequeños espasmos y su cara reflejaba la mas absoluta felicidad. Unos minutos mas y estaban abrazados sudados sobre unas sabanas revueltas, tan solo se alcanzaba a ver sus sonrisas entre una pequeña nebulosa de vaho y humo. 


1 comentario:

SinRespirar; dijo...

Hermoso esto u.u hasta me dieron ganas de poder poseer eso que tanto explicás y detallás bien *-* pero bueno yo soy de las pobres que no tienen ese algo especial, así que me conformo con noches solitarias entre porros, fiesta, alcohol y pastillas, entre otras cosas.
Un beso nahiiiiiiiiiiiii, te quiero y extraño :)