11 mayo 2011

zigarro bat eskuan urrutira ihesi doa olatu gainean bere izarra aurkitu

Ella esta hay parada, quieta muy quieta, sostiene un cigarrillo de forma temblorosa, esta escondida entre varias capas de ropa, parece sumida en un millón de pensamientos, como si estuviese ada en ellos. Tiene un aspecto frágil pero a su vez es no pasa inadvertida, deja su huella en el aire, comienza a caminar de forma pausada y a su vez imparable. Se detiene ante la orilla del escalofriante acantilado, desafiando a las leyes de la naturaleza extiende sus brazos cuando la brisa le acaricia y su pelo torna color fuego al salir el sol y una media sonrisa brota en su cara. Es tan simple y compleja a su vez. Todo da un giro inesperado, fuma con frenesí y de pronto lanza la colilla con tremenda rabia al abismo que se extiende bajo sus pies, acompañado de un alarido. Tras unos minutos se puede seguir escuchando como un incansable murmullo. Se aleja de allí con lagrimas en sus ojos, y paso acelerado. Enciende un cigarrillo mientras camina con paso decidido, la gente se queda mirándola, otros apartan la mirada y otros quedan hechizados ante su temperamento, son pocos los que se enfrentan a ella. Al fin vuelve a detenerse, jadea pero parece calmada en su interior, es como si todas esas voces al fin enmudeciesen esta sola consigo misma, nadie pueda alterarla. Se observa de arriba abajo, detiene su mirada en un par de puntos es capaz de recordar cada rasguño, entonces cierra fuertemente los ojos. Mira al horizonte a la nada, ya respira tranquila. esta muerta del miedo pero es consciente que no puede seguir asi.murmura  a la negra noche, y grita a esos fantasmas que no la dejan. se sienta y coso mi nada comienza a jugar con cositas dl suelo. se ha dado cuenta. es consciente de que no esta sola nunca lo ha estado, que todo el daño que la gente le hizo le ha servido para hacerse fuerte, y esque ya no hay nada qe la quiebre nada es suficientemente malo, al fin comienza ha desacerse de los incesantes murmullos, de ese pasado que la atormenta y persigue incansablemente. tiene todas las herramientas para comenzar ese nuevo camino que se le presenta. antes de marcharse con la magia en sus ojos y la sonrisa entre los dientes lanza una mirada a las estrellas y una delicada lagrima cae. se marcha dejando ese silencio, ese calor, consciente de que ay veces que tienes que ser tu propio heroe, dispuesta a todo.

Nahia